viernes, 2 de mayo de 2014

True Detective (sin spoilers) ****

Con el gancho que tiene un grande de la actuación como es Mattew McConaughey me dispuse a ver esta serie. Entre otras cosas porque es corta, apenas tiene ocho capítulos. Más por curiosidad de saber por qué un actor que está en la mera ola en estos momentos, participaba de un proyecto así. Y la verdad es que la sopresa es gratísima desde el primer instante.
He visto muchas series de detectives porque reconozco que me encantan. Sigo con frenesí todas las opciones de CSI, Mentes Criminales, Dexter, Forbrydelsen o su versión americana The Killing, aunque no las infumables Bones, The lies y compañía, que de dan simples sientes que tu tiempo se va por el fregadero. Por lo que esperé que el nombre fuera sólo el nombre, es decir llamar a tu serie "detective verdadero" ya debería dar las pautas, aunque pone el listón demasiado alto.
El autor es Niz Pizzolatto y creo que trata a su criatura con excesivo mimo. Para empezar, los diálogos de los personajes principales, Rust (McConaughey) y Marty (un Woody Harrelson magnífico) denotan un trabajo profundo y bien logrado de manera que no sonara acartonado. Los personajes están llenos de aristas y de anclas que les impiden fluir por la vida, algo a lo que nos tiene ya acostumbrado el cine y la pequeña pantalla, parece que sólo son exitosos los bipolares (Homeland), los que visitaron el siquiátrico (The Killing) o los que se drogan o beben a mansalva (House o The Wire). Esos dechados de perfección de cuando era una niña, aunque estuvieran en silla de ruedas ( tipo Ironside) ya no tienen cabida en los guiones. Mientras más complejos, mejor. Como la vida misma, vaya.
Luego, la realización es una gozada. Cary Joji Fukunaga y sus puntos de vista, realmente son de un disfrute. Le saca partido a Luisiana, un lugar al que nadie quisiera volver. Atentos a la cámara y a los ambientes que crea, algunos muy inquietantes y siempre a tono con el estado de ánimo de los personajes. Es curioso que este director haya realizado los ocho capítulos, algo a lo que no estamos ya acostumbrados. Tal vez por ello hay unidad en toda la temporada. Y también curiosidad por saber si se mantendrá en la siguiente, puesto que ya sabemos que los principales actores serán otros, una de las causas que llevaron a McConaughey a aceptar el reto.
Pero indudablemente una de las cosas que más ha llamado mi atención ha sido el final de la temporada. Con lo que les cuesta a muchos terminar una serie (dado que cambiarán los protagonistas, cada final de temporada equivale a un final de serie), ya lo hemos visto en Lost, que es una especie de antología de cómo no terminar una serie, pero en esta está tan logrado que hasta podríamos decir que es sublime.
Y no digo más porque no quiero caer en el spoiler. Sólo decirles que tiene cuatro estrellas para mí. Las cinco las sigo reservando para la mejor serie ever, The Wire.